Ahora que la Semana de la Moda de París está terminando, me voy a tomar unos minutos en realizar una serie de reflexiones despertadas por diferentes desfiles que he estado siguiendo.
Miu Miu
Todo empieza, como era de esperar, con el desfile de Rick Owens, el cual ha arriesgado a la hora de presentar su puesta en escena. Os pondré en antecedentes: si bien es archiconocido el ambiente elegante y más bien estirado de París, el señor Owens ha apostado por romper con ésta tónica y, además, romper con el estereotipo de modelo que tanto abunda en estas pasarelas: mujer caucásica, alta y delgada, con la capacidad de andar sobre unos tacones de vértigo más estirada que una banderilla, pepinillo incluido (nótese que a mí, personalmente, me encantaría saber andar así de bien en tacones). Las modelos de Owens son mujeres más anchas, no tan altas (aunque sí corpulentas), bailarinas de Stomp dance; las cuales realizaron una performance más que sonora en toda regla. Un desfile, a mi parecer, más que digno y espectacular, que aboga por un tipo de 'espectáculo' diferente en la Semana de la Moda de París (y cualquier parte del mundo); un desfile tal vez no del todo novedoso pero que recupera la capacidad de realizar performances durante los mismos, algo que se había perdido. Un desfile que, además de presentarnos su colección de ropa, pretende no dejarte indiferente.
El desfile de la discordia.
La colección de Owens te puede gustar más o menos (a mí personalmente no me mata), al igual que su presentación; pero sin duda ha conseguido hacerse eco con la misma (posiblemente lo que prentendía en el fondo) y llevar nuevamente a las portadas y a las redes sociales temas como el racismo en la pasarela o el prototipo de mujer (alta, delgada, esbelta, de piernas kilométricas) que nos presentan. Pues bien, aquí vengo yo a expresar mi opinión sobre el tema (porque me apetece, vaya); aderezado con algunas imágenes de diferentes colecciones presentadas por París que más me han gustado.
YSL
La verdad, me hace mucha gracia todo el revuelo formado por Owens, ya que ¿de qué se trata el mundo de la moda sino de vender ropa? Cierto es que creo fervientemente en el hecho de mostrar más variedad en las pasarelas: mujeres más o menos redonditas, con más o menos pecho, más altas o bajitas (aunque el factor de la altura se debe a que la ropa en chicas altas es más fácil de ver por las filas de atrás, ¿eh?); especialmente en los desfiles de Ready-toWear (en los de Haute Couture en verdad me da un poco de igual); pero también creo que hay una imagen muy sesgada de lo que realmente HAY que apreciar en las pasarelas: a mí, como persona que se dedica al mundo de la moda, no me interesa que Cara Delevinge desfile para Chanel, sino el modelito que lleva puesto. Es decir (y me repito): la ropa. Me da igual que la modelo haga la croqueta o desfile cual palo de escoba, lo que me interesa es ver tendencias, apreciar tejidos, estampados, acabados... reitero: LA ROPA.
Louis Vuitton
El problema es que a partir de los 90 y con el nacimiento de las 'supermodelos', el mundo de la moda y los desfiles se convirtieron en circos mediáticos donde importa más la cara de palo que lleve Kate Moss mientras luce un Marc Jacobs y desfila sobre unos tacones imposible que la pieza creada por Marc Jacobs en fin. Y parece que cualquier profesional de la moda sólo nos fijamos en éso, en la estrellita de turno. Pero no es así.
No pongo en duda que en este mundillo, frívolo y distante, muchas personas se extreman en adoptar una pose 'y ya está'; pero hay muchos otros (entre los cuales me incluyo, con vuestro permiso) que sí nos lo tomamos en serio. Nos gusta apreciar el trabajo de un diseñador más allá de las modelos que utilice; al fin de cuentas, ése es su ARTE, el crear prendas con las que soñar y dar rienda suelta a su imaginación.
Valentino y sus modelos estiradas (las prendas son espectaculares)
¿Acaso no puede ser que el problema no sea de aquellos que nos dedicamos a la moda, sino de la falta de educación y criterio que se enseña hoy en día? Quiero decir, yo siempre he tenido claro que, debido a mi constitución física, nunca voy a ser una modelo de pasarela... y no por ello he dejado de comer o me he castigado. Ni tampoco eh dejado de comprar revistas de moda o ver desfiles. La ropa me divierte, y me gusta saber qué se lleva, qué no se lleva, qué está por venir o qué tejidos son los necesarios de esta temporada (otra cosa es que luego le haga caso a todo esto, claro).
Olympia Le-Tan
Por supuesto, no libro a la industria de la moda de su parte 'mala'; tal y como he dicho antes se ve muy poca diversidad sobre las pasarelas, algo que el señor Owens ha roto con su aclamado y/u odiado desfile, tal y como he explicado antes. Pero considero que hay que recordar que, al fin de cuentas, ésto es un espectáculo, que lo importante son las prendas y que 'the show must go on'.
PD: La gente que va a estos desfiles a pegarse la charlita de turno sin prestar atención a lo que pasa ante sus narices y que están ahí por tener un apellido, son lo peor. Tenía que decirlo.
I wrote today a little post about fashion shows and clothes; click on the translate button for reading it in English.
All pictures are taken from Style.com


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